EL PERDÓN Y LA CULPA

A mi manera de ver, en la cual puedo estar equivocada, es creer que todo el tiempo tenemos que justificar nuestros errores en el otro, entonces, creemos que podemos “perdonar o no”, o viceversa.
Entonces nos hacemos “la película”, porque todo es una película lo que pasa por nuestra mente, y nuestros pensamientos van como un péndulo, de un extremo a otro, por ejemplo:

  1. Nunca le voy a perdonar lo que me hizo.
  2. Nunca más le voy a hablar porque no olvido lo mal que me trató.
  3. No me perdono haberle tratado así.
  4. ¿Crees que me perdonará como actué?.
  5. Yo no soy rencoroso, pero no olvido.
  6. Pídele perdón a tu madre o a tu padre (según el caso). o en caso de amigos, parejas, etc.

¡Error, amigos, error!, cada pensamiento de falta de perdón que tenemos, es un juicio que no pone dudas que nuestra verdad ” es la verdad”, cuando en realidad al que no te perdonas es a ti y fíjate si contesto a cada uno de los enunciados anteriores:

  1. Nada tienes que perdonar a nadie, porque lo que te pasó, de alguna forma lo provocaste.
  2. Y tú sigues con ese odio, mientras que el otro pasea debajo de una palmera y ni se entera de tu odio.
  3. ¡Culpa! en este caso pueden haber varios factores, puede que de tanto callar, un día se te soltó la cadena y lanzaste todo lo que pensabas del otro. Otro factor es el auto flagelo, como si estuviéramos arrodillados golpeándose el pecho ” por mi culpa, mi culpa”. ¿Culpa de qué? no hay culpables, hay responsables y cada uno debe serlo de uno mismo y lo que ocasiona en el otro.
  4. ¡Culpa!¡miedo! de lo que pueda o no perdonar el otro, sé tu mismo, aún cuando te equivoques.
  5. Este es el más delirante de todos, sino olvidas es porque no perdonas, analiza, piensa, qué tienes que olvidar para que tu mente permanezca en paz, porque vuelvo a lo de “la palmera”, el otro ni se entera que tu no perdonas.
  6. Y este es uno muy particular, obligar a alguien que haga lo que no desea, es un despropósito, tu no tienes que pedirle perdón a nadie!!! Solo debes mirarte al espejo para ver en que pudiste haber actuado mal.

Señores, “UN CURSO DE MILAGROS” dice

No hagas nada pues, y deja que el perdón te muestre lo que debes hacer, déjate llevar, déjate guiar, por Aquel que es tu Salvador.¿No crees en Dios? no importa, Cree en ti, que haciéndolo comenzarás a caminar un Sendero de luz, que el Universo te enviará.

Los síntomas vibracionales, pueden ser nocivos en nuestro cuerpo, desde una alergia, un asma, hasta un cáncer.

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