La felicidad

Todos dicen que la felicidad son momentos; yo era una de las que opinaba así, lo que sucede es que tenemos tanto tiempo para complicarla, como para vivirla y preferimos hacerla difícil, por el hecho de que nos gusta vivir del pasado y suspirar por el futuro, entonces como no vivimos el hoy, nos cuesta ver que la vida es bella¡ hoy!…¿mañana?…ni sé si estaré, ni dónde.
Pero bueno supongamos que mañana estaré y que vienen pacientes a los que les pregunto en frío,( es una costumbre que a veces tengo para no darles tiempo a pensar, ya que sino es mucho lo que tardan en contestar, porque organizan y piensan la respuesta):

¿Sabes lo que es la Felicidad?
Es tener una pareja, tener mucho dinero, sacarme la lotería.

Vuelvo a preguntar: ¿Sabes lo que es la felicidad?
Conseguir un mejor trabajo, cambiarme de casa, que mi marido me diga que me ama. Tener hijos.

Reitero a otro paciente: ¿Sabes lo que es la felicidad?
Hace tanto que no soy feliz que incluso olvide de reírme; y desde que estoy enfermo me doy cuenta que perdí muchos años en busca de algo que aún no encuentro.

Pues les doy una noticia amigos… la Felicidad está contigo continuamente, Dios nos creo para ser felices, no para sufrir como tanto nos gusta hacerlo; pero los síntomas vibracionales siempre son los mismos:

  • Miedo ( a lo que nos pueda deparar el día a día).
  • Insatisfacción (por no haber llegado a la meta ayer.
  • Sordera (por no escuchar nuestra propia voz y siempre culpar a los demás).
  • Angustia (por necesitar siempre que los demás nos acepten y no ser nosotros mismo).
  • Enfermedad (por tener optar por todas las cosas anteriores y negarlas hasta enfermarnos).

Antes de ser terapeuta de Flores de Bach, primero fui paciente, ya que, como no lograba llegar sola a lograr vivir el hoy, aceptando, perdonando y soltando, pero perdonándome a mí, por haberle hecho tanto daño a mi cuerpo, soportando todas las cosas que le hice sufrir, por mi terquedad, mi soberbia, mi avaricia, mis pensamientos futuristas, como también, las sombras de mi pasado, busqué y encontré ayuda en esta terapia natural, sin contraindicaciones.
Y siendo paciente, logré encontrar la respuesta a esa pregunta, y es por eso que siempre les digo: no dejen para mañana lo que puedan hacer hoy; porque gastar en una terapia, es una inversión para tu salud,que te deja soltar el ayer, vivir el hoy y prepararte para mañana.
Hoy doy gracias a Dios por levantarme todas las mañana, por poder ver, caminar, tener salud, lo demás…viene por añadidura.
Una vez escribí hace muchos años una frase, que hoy le encuentro sentido.

“En el ocaso de mi vida, cuando todo haya sido agotado, quisiera partir feliz por el solo hecho de haber amado”