Navidad y los duelos

¿Porque será que cuando van llegando las fiestas de Fin de años, nos ponemos melancólicos y comenzamos con la preparación mental de recordar con tristeza todos aquéllos que no están con nosotros ya?, y entonces en vez de prepararnos para un nacimiento, lo hacemos para seguir velando los que se fueron, tanto de este mundo, como de nuestras vidas.
Otro motivo es que nos peleamos con quien vamos a compartir El Pan dulce y la sidra o el Champagne. El gran tema familiar, ” iremos con mi suegra que no la puedo ni ver”, o con mis hermanos o los tuyos.

Ejemplos:

  • Vienen las fiestas y mis padres ya no están.
  • Vienen las fiestas y todos los años el mismo ritual familiar.
  • Estoy sola o sólo.
  • Acabo de perder un ser querido y no aguanto el dolor que me produce.
  • Tengo cáncer y no sé si estaré para las próximas.
  • No tengo un peso y no puedo compararme nada, ni hacer nada, entonces estoy con depresión.
  • Duelo, sufrimiento, malestar, ansiedad, eso que todo el año tenemos, pero que, en este caso tiene día y hora para llorar.

El Duelo es otro de los grandes desafíos que la vida nos trae, pero no para que no lo aceptemos y estemos años llorando por una perdida, ya sea sentimental o de una muerte. La muerte es parte de la vida, que tenemos que aceptar, soltar y recordar sin angustia, rabia u odio.
Una perdida trágica es dolorosa, y muy dolorosa, pero no debemos irnos detrás de esa persona, a pesar de que los síntomas vibracionales son muy fuertes. Pero es, en estos casos que la terapia con Flores de Bach nos puede acompañar; porque la vida sigue y muchas veces, se tiene niños alrededor que necesitan que no caigamos, mas no tapando el duelo, sino dejándonos ayudar a hacerlo, para ir apaciguando la angustia; según el caso.
Durante todo nuestro paso por esta vida, somos guerreros espirituales, porque siempre nuestra lucha es con nosotros mismos. Ya que en realidad la superación debe ser de adentro hacia afuera.
Esa es la “magia” que producen Las Flores de Bach, te ayudan al auto-conocimiento y a encontrar tantos tus fortalezas como tus debilidades. Dejemosnos ayudar y…

“tengamos las fiestas en Paz”