Síndrome del nido vacío

En realidad es un sentimiento que se tiene cuando alguien de tu familia se va temporalmente, ya sea porque a las madre nos cuesta decir ” mis hijos no son mis hijo, sino hijos de la vida”.
Se da generalmente en las mujeres; recuerdo cuando mi hijo a sus 18 años me dijo que se iba de casa y a vivir a la ciudad de Córdoba. Aunque ya había vivido solo en un departamento que e habían prestado sus abuelos, yo sabía que estaba cerca. Aún así, sentí mucha angustia que no lograba manejar y solo deseaba viajar a Córdoba para ver como estaba. Para mi sorpresa me esperaba en la terminal vestido formalmente y con entusiasmo me decía que estaba vendiendo libros. Allí recordé que a su edad había vivido lo mismo con la diferencia que el mandato familiar de mi casa era muy estricto y no me dejaron emigrar.
Cuando comencé a trabajar en terapia con personas que les pasaba lo mismo, incluso hombres, aunque son más difíciles de captar, entendí que es algo que hay que superar y solo podía acompañar desde mi experiencia con un buen tratamiento con Flores de Bach, analizando los síntomas vibracionales del paciente

  • Analiza tu angustia.
  • Reconoce tu dolor.
  • Déjale tomar sus decisiones, no le coartes.
  • Mantén una comunicación fluida, pero no obsesiva.
  • Ocúpate de ti, que tanto tiempo has dejado por cuidar a los demás.
  • Renuévate.
  • Vete al gym o a pintura o algo que te guste.
  • Dale más tiempo a tu marido, si es que lo tienes, que muchas veces has descuidado por cuidar al “BB” de la casa y sino, buscate un novio…es saludable.

En los hombres es más o menos diferente, porque ellos esconden más los sentimientos, no hacen berrinches como nosotras,pero generalmente de forma sutil les dicen que no quieren que se equivoquen, pero ¡lo harán! tenemos que dejarles crecer, nosotros también lo tuvimos que hacer, solo que a nosotros era más fácil decirnos: “no irás”, pero no dicen, porque tu madre no quiere, jaja! es muy cómico verlos en consulta, con: me duele la pierna, siento un ahogo, estoy fumando más, la diabetes me tiene mal. Si eres hombre:

  • Reconoce tu pena.
  • Ayudale a acompañar a tu hijo o hija a que se vaya.
  • Reconoce que alguna vez te pasó.
  • No le digas si se equivoca: “Yo te lo dije”.
  • Vete a hacer terapia, te ayudará y no es porque estes loco, un hijo salió del nido.
  • Invita a tu señora a que vivan los días como cuando no tenían hijos.
  • Y si vives solo, vive para ti, el mundo no se ha acabado.

Señores y señoras, ¿recuerdan la alegría que nos dio ver a nuestros hijos dar los primeros pasitos cuando tenía apenas un año de vida?. Esto es igual, que nos de alegría que un hijo sale del nido para vivir sus propias experiencia y su propio crecimiento. y entonces….¡Adiós al nido vacío! siempre serás su mamá o su papá…